Filosofía

María Sol Yuan: “La ciencia mejora la vida de las personas”

Dialogamos con María Sol Yuan, doctora en Filosofía e investigadora asistente en el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales del Litoral (IHUCSO CONICET - UNL), sobre su tema de investigación, las dificultades que tiene y por qué es importante hacer ciencia en Argentina.


María Sol Yuan es doctora en Filosofía, investigadora asistente en el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales del Litoral (IHUCSO CONICET - UNL) y docente. Sus temas de investigación incluyen las investigaciones en Epistemología contemporánea y sus aplicaciones en diferentes campos; el estudio de la naturaleza conceptual de las percepciones y su rol en la justificación epistémica; el análisis de la filosofía de Ludwig Wittgenstein y sus aportes; los estudios de género, epistemología, ética y epistemología política. En esta entrevista dialogamos sobre las temáticas que trabaja, las dificultades que tiene y por qué es importante hacer ciencia en Argentina.

- ¿Cuál es la temática que trabajas?

- Mi temática tiene que ver con el campo más general de la epistemología. Me dedico a teorías de la percepción dentro de este campo, que tiene que ver no solo con qué rol causal tienen las percepciones en el conocimiento o cómo nos ayudan a justificar nuestras creencias, sino que también abarca otras dimensiones que ponen al tema en contacto con otras áreas, como la filosofía de la mente o la filosofía de la psicología. Además, me interesa la filosofía de Wittgenstein, desde la herramienta tan particular de pensar que tiene este autor y que propone. Estudio una noción en particular, que se llama percepción de aspectos y que tiene relación con la idea de que podemos percibir las cosas de una manera o de otra diferente aún cuando nos damos cuenta de que ese objeto no ha cambiado. Lo que me interesa allí es ver cuál es el rol que tienen nuestras interpretaciones dentro del propio acto perceptivo.

- ¿En qué consiste el trabajo de campo?

- El método de la filosofía es bastante particular. En la tradición a la que me dedico, se vincula con un análisis crítico conceptual. A nosotros nos interesan las ideas y los conceptos. Muchas veces nos servimos de la información y el trabajo de campo de otras disciplinas. En mi caso, consulto trabajos en ciencias cognitivas y psicología empírica. Lo interesante de la filosofía es que no se limita a eso, también estudiamos relatos en una novela, testimonios de personas o escenas en una película, porque lo que nos interesa son las ideas o conceptos. En particular, cuáles son los efectos prácticos que tienen esos significados y cómo se relaciona con otras ideas. El método de la filosofía tiene que ver más con un diálogo, escuchamos o leemos lo que opinan otros u otras sobre un tema y luego los analizamos crítico-conceptualmente.

- ¿Qué aplicaciones específicas pueden tener las investigaciones que llevas a cabo?

- Parte de mi trabajo investigativo tiene que ver con pensar aplicaciones para estas teorías, en especial sobre la noción de percepción de aspectos. Por ejemplo, en relación a lo que se llama percepción moral, cuando nosotros percibimos directamente la incorrección de un acto o que algo es cruel, o desacuerdos profundos que no responden a razones. Ese modelo que se va generando, esas características y conclusiones que vamos sacando de los diferentes análisis de casos y los vamos trasladando a otras discusiones. También tiene aplicaciones o impactos en neurociencia, incluso en ciencias cognitivas, porque completan una visión más general que podemos tener sobre la percepción y eso podría tener implicancias en diseños de entornos educativos, en el delineamiento de procesos de generación de conocimiento o en políticas que tiendan a lograr una mayor equidad en la comunicación. Tiene aplicaciones en diferentes ramas sociales y en diferentes campos científicos.

- ¿Qué es lo que personalmente te parece más emocionante de tu trabajo?

- Me resulta emocionante el tema en sí. Tradicionalmente, se piensa a la percepción como este lugar en el que podemos ser más neutrales u objetivos que en ningún otro lugar, porque lo que veo es así y ya. Sin embargo, en las expresiones que manifiestan lo que observamos, que es lo que estudiamos en Filosofía, nos damos cuenta de que, en realidad, no somos neutrales ni objetivos y que nuestra educación, hábitos, contexto, intenciones, sesgos y prejuicios influyen. Me parece muy apasionante adentrarse por esa rama, porque está mezclada también la epistemología social, la ética y las cuestiones sociales. También el modo de trabajar me parece emocionante, en ocasiones, cuando tiene que ver con el encuentro con otros u otras, que comparten estos temas, el escuchar, dialogar y leer, eso me gusta.

- ¿Qué dificultades encontrás en la investigación?

- Estamos en un contexto en el que podríamos hablar de muchas dificultades, pero también están las propias que tiene la disciplina. Uno de los principales desafíos que presentamos en Filosofía, al que estamos atendiendo y que no es generalizable, es que tenemos un trabajo que tiene demasiada especificidad y eso lo torna un tanto endogámico por momentos, nos falta abrirnos un poco más a otras áreas del conocimiento que nos podrían nutrir. También abrirnos más a la sociedad, que nos escuchen, sepan en qué estamos pensando y de qué estamos hablando. Es una dificultad, pero también un desafío sobre el que estamos prestando atención. Asimismo, tenemos dificultades materiales concretas. La Filosofía consigue mejores resultados cuando se trabaja en grupo, y la falta de recursos hace que tengamos grupos de investigaciones muy reducidos, que no tengamos presupuesto o proyectos. Eso nos limita y aísla.

- ¿Qué importancia consideras que tiene tu área temática de investigación científica dentro del ámbito de la ciencia?

- Mi campo de trabajo tiene especial incidencia en el análisis de cuestiones que tienen que ver con lo social, como por ejemplo el concepto de injusticia epistémica, que se relaciona a cuando alguien, producto de sus propios prejuicios, desestima el testimonio de otra persona, no lo considera una pieza genuina de conocimiento y le resta credibilidad. La Filosofía se vincula con todas esas cuestiones sociales, con el impacto que producen nuestras disciplinas y las que tienen que ver con la neurociencia y psicología empírica, entre otras.

- ¿Por qué es importante hacer ciencia en Argentina?

- Es importante hacer un desarrollo científico que tenga soberanía nacional, que podamos atender a los propios desafíos y problemas locales, y dar resultados que sean acordes a nuestra decisión, que tengamos el control sobre eso. De igual modo, pienso que hacer ciencia tiene un impacto positivo económico, pero también tiene uno que es social y que no hay que desatender, porque la ciencia mejora la vida de las personas que habitan en la sociedad, porque puede atender a delineamientos de mejores políticas públicas, solucionar problemas de sectores con desventajas dentro de la estructura de poder social, es decir, lograr mayor equidad. Además, sirve para formar otros científicos, porque ¿Qué haríamos si no tuviéramos otros investigadores o profesionales capacitados que puedan atender a los problemas futuros de nuestro país? La ciencia forma parte de nuestro acervo cultural, tenemos una gran tradición de científicos que son reconocidos internacionalmente y eso es muy importante.

Por Agustina Labath, producida en el marco de una Práctica Curricular FCEDU
UNER - CONICET Santa Fe